Saturday, August 21, 2010
Friday, July 02, 2010
Saturday, March 06, 2010
Esta mañana el gozo se hizo presente a través de una sutil y
exquisita ráfaga de viento. La hoja que leía bailó coquetamente y mi piel, sin esfuerzo alguno, tocaba y ponía de manifiesto el suceso. En seguida por mi cuerpo, el tren de las sensaciones pasó a primer plano.
Todo se detuvo.
Suspendido, en ese momento, tuve la certeza de que mi día estaba lleno, completo.
exquisita ráfaga de viento. La hoja que leía bailó coquetamente y mi piel, sin esfuerzo alguno, tocaba y ponía de manifiesto el suceso. En seguida por mi cuerpo, el tren de las sensaciones pasó a primer plano.
Todo se detuvo.
Suspendido, en ese momento, tuve la certeza de que mi día estaba lleno, completo.
Friday, February 27, 2009
Wednesday, July 16, 2008
¿Puede uno observar la montaña sin arrojar conclusiones?
¿Sin querer cambiar su color, su textura, su altura, su silencio?
¿Es posible observar la montaña sin el movimiento del recuerdo, de los caprichos, del debería ser de esta manera u otra interfiriendo?
¿Puede uno observar completamente? sin ser alguien, algo?
¿Puede simplemente, dignamente suceder la observación sin que intervenga el pensamiento en sus diferentes formas y variantes?
La montaña es verde, ¿puede uno quedarse con ello?
¿Puede uno convertir todo ese tren de imágenes que es el pensar
en la montaña que observa?
Junto con todos los sonidos, todo lo perceptible a la vista,
todo el estar del cuerpo con sus sensaciones, todo lo que es.
Cuando uno camina y observa el cactus, la palmera, el olivo, el polvo, la piedra, el sonido, las sensaciones, uno se da cuenta de que vive en comunión con monumentales maestros, en donde nada queda sin decirse, sin mostrarse, sin tocarse.
¿Sin querer cambiar su color, su textura, su altura, su silencio?
¿Es posible observar la montaña sin el movimiento del recuerdo, de los caprichos, del debería ser de esta manera u otra interfiriendo?
¿Puede uno observar completamente? sin ser alguien, algo?
¿Puede simplemente, dignamente suceder la observación sin que intervenga el pensamiento en sus diferentes formas y variantes?
La montaña es verde, ¿puede uno quedarse con ello?
¿Puede uno convertir todo ese tren de imágenes que es el pensar
en la montaña que observa?
Junto con todos los sonidos, todo lo perceptible a la vista,
todo el estar del cuerpo con sus sensaciones, todo lo que es.
Cuando uno camina y observa el cactus, la palmera, el olivo, el polvo, la piedra, el sonido, las sensaciones, uno se da cuenta de que vive en comunión con monumentales maestros, en donde nada queda sin decirse, sin mostrarse, sin tocarse.
Tuesday, June 17, 2008
Hay lagunas y plantas en el cuarto habitación, ... en las noches mientras toda la atención sucede, recostado sobre cama, me descubro buscándolas y siendo buscado, en ocasiones no invocables justo antes de cerrar la luz y apagar el libro, hablan, hablan, hablan!... las descubro contraerse, inflarse, moverse, deviene entonces un inexplicable gozo, acontece un disfrute no buscable, impensable, increado.
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